“El Tigre” Bonilla es enviado a prisión preventiva en el Primer Batallón de Infantería
El exjefe policial fue sometido este día a una audiencia de información en la que se le dictò prisión preventiva hasta que lleve la segunda audiencia.

TEGUCIGALPA. Juan Carlos “El Tigre” Bonilla, exdirector de la Policía Nacional de Honduras, tendrá que permanecer recluido hasta su próxima audiencia de evacuación de pruebas, así lo determinó este jueves el juez José Olivio Rodríguez.

“El Tigre” Bonilla se presentó esta mañana a una audiencia de información, tras su detención la tarde del miércoles en el peaje de Zambrano, Francisco Morazán.  La comparecencia se realizó por primera vez fuera de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) debido a un corte de energía eléctrica, en dicha sesión se le notificaron los cargos por los que se le acusa y los motivos por los cuales deberá guardar prisión preventiva en el Primer Batallón de Infantería.

La próxima audiencia de Bonilla será el 8 de abril y ahí las partes involucradas deberán presentar las respectivas pruebas del caso para que el juez decida qué procede para el exfuncionario de la Policía hondureña.

Acusación

La captura del exjefe policial responde a una solicitud de extradición por parte de Estados Unidos desde mayo de 2021, por sus presuntos delitos de narcotráfico, tras ser denunciado por capos hondureños que ya guardan prisión y cumplen condenas en el país norteamericano.

“Juan Carlos Bonilla Valladares, presuntamente, abusó de sus puestos en la policía hondureña para burlar la ley y desempeñar un papel clave en una violenta conspiración internacional de tráfico de drogas”, dijo el fiscal federal, Geoffrey Berman, el 30 de abril del 2020.

“Como se alega, en nombre del exdiputado hondureño ‘Tony’ Hernández y su hermano, el expresidente Juan Orlando Hernández, Bonilla supervisó el trasbordo de cargamentos de varias toneladas de cocaína con destino a Estados Unidos”, agregó en ese momento.

Desde entonces, él ha negado cualquier vínculo con el narcotráfico y otros delitos, según el requerimiento fiscal, “Bonilla usó sus altas posiciones oficiales para facilitar el tráfico de cocaína y usó la violencia, incluyendo el asesinato, para proteger la célula particular de narcotraficantes conectados políticamente con los que se alineó”.

 

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