«Narcocarretera» que conecta Gracias a Dios con Olancho sigue operativa 

«Narcocarretera» que conecta Gracias a Dios con Olancho sigue operativa 

TEGUCIGALPA. El Ministerio Público (MP), admitió que la «narcocarretera» construida en Gracias a Dios para conectar con el departamento de Olancho, en el oriente de Honduras, sigue operando a pesar de que el Gobierno había establecido un plazo de 25 días para su destrucción, en el marco de la emergencia ambiental declarada el pasado 21 de mayo.

Inicialmente, Luis Solís, director del Instituto de Conservación Forestal (ICF), informó ayer   que el Ministerio Público (MP), está encargado de liderar la neutralización de la vía por decisión del Consejo Nacional de Defensa y Seguridad (CNDS).

Yuri Mora, portavoz del MP, explicó que antes de proceder con la destrucción de la «narcocarretera», se necesita un dictamen basado en estudios realizados por la Fiscalía del Ambiente y la Fiscalía de las Etnias. Estos estudios deben determinar si la carretera representa una amenaza para los territorios indígenas.

«Como Ministerio Público, debemos asegurarnos de que no haya impacto en la parte arqueológica del país, ni en el patrimonio ni en los pueblos indígenas. Una vez completados los estudios, se tomará una decisión», indicó Mora.

IMPACTO AMBIENTAL DEVASTADOR

René Soto, representante de la Coalición Ambiental, denunció la devastación ambiental causada por la construcción de esta carretera, afirmando que más de 16,000 hectáreas de bosque han sido destruidas.

«Honduras ha perdido el banco de información genética más importante después de la Amazonia. Necesitamos investigar lo que sucedió en esta zona, porque se han llevado la riqueza natural de nuestro país», lamentó Soto.

La carretera, que se extiende 100 kilómetros desde la comunidad de Krausirpi en el municipio de Wampusirpi, Gracias a Dios, hasta Dulce Nombre de Culmí, Olancho, es la única conexión terrestre para los habitantes de Wampusirpi, quienes se oponen a su destrucción.

Argumentan que esta vía es esencial para acceder a servicios básicos y médicos en Olancho y otros departamentos.

FINANCIAMIENTO Y ACTIVIDADES ILÍCITAS

Las autoridades señalan que la construcción de la carretera fue financiada por narcotraficantes con el objetivo de fortalecer su control sobre el tráfico de drogas en Gracias a Dios, específicamente en La Mosquitia hondureña, y para ampliar las operaciones de ganadería ilegal como medio de lavado de dinero.

Según registros del ICF, la deforestación debido a la narcoactividad en La Mosquitia alcanza las 36,000 hectáreas, afectando gravemente la reserva de la Biósfera del Río Plátano y la Reserva del Hombre.

 

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