Un jurista con ritmo: Jorge Torres y su trayectoria musical

Un jurista con ritmo: Jorge Torres y su trayectoria musical

Con proyectos familiares y un mensaje de esperanza en sus acordes, el músico hondureño comparte su historia en Más Noticias Televisión Canal 39.

Por: Cinthia Galindo 

SAN PEDRO SULA. En una reveladora entrevista, el músico hondureño Jorge Torres compartió en Más Noticias Televisión Canal 39, su inesperado viaje desde los pasillos del Centro Universitario Regional del Norte (CURN), ahora denominada Universidad Nacional Autónoma de Honduras en el Valle de Sula (UNAH/VS), hasta el escenario musical que lo ha definido durante más de dos décadas.

¿Cómo comenzó su travesía musical?

“En realidad, me vine a San Pedro Sula en 1998 de mi ciudad natal, La Ceiba, a estudiar Derecho en la universidad. Yo creo que en todas las carreras en el pensum académico hay una clase de coro de música, entonces yo me matriculé en la clase de guitarra y empecé a tocar ese instrumento, después todo se fue dando, porque encontré un círculo bohemio de otros universitarios quienes también tocaban en la plaza de ese centro de estudios, y empezamos a relacionarnos, y ahí empecé a descubrir que tenía una talento y pasión por la música. Luego cerca de la universidad había un restaurante, una peña artística, ya han pasado más de 20 años, me invitaron a tocar y empecé a hacer mis pininos en la música, y así fui saltando de peña artística en peña artística, y amigos que me invitaban a sus reuniones en sus casas. Posteriormente, comencé a tocar en una banda de rock en esas franquicias que estaban de moda en aquella época, y fue cuando descubrí que realmente podía hacer una carrera en la música, y terminé la universidad, empecé a trabajar solo con mi esposa, primero cuando éramos novios y luego nos casamos y empezamos a trabajar este proyecto que hoy se conoce como Jorge Torres ‘live-show’”.

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Jorge Torres en su visita a la casa de Más Noticias Televisión Canal 39.

Es abogado,  ¿nunca ejerció su profesión?

“No, de hecho, no me he colegiado porque me quedé apasionado por la música haciendo una carrera aquí (en San Pedro Sula), y la carrera de Derecho, digamos que el titulo se lo regalé a mi mamá jajaja… Fue como para congraciarme con ella, porque había creído en mí para mandarme a estudiar, y la verdad que la vida me cambió al salir de La Ceiba. Realmente las oportunidades se abrieron”.

¿Alguna vez soñó con ser artista? 

“Nunca, recuerdo que de pequeño sí fui como un melómano, una persona que le gustaba la música, pero no pensaba que podía ser músico. A los 16 años, participé en un ‘talent show’ en el colegio, con la canción Eterna Soledad de Enanitos Verdes. Aunque en ese momento no tocaba la guitarra, la reacción positiva de la gente despertó mi interés, marcando el comienzo de mi conexión con la música”.

Abrir el concierto de Carlos Vives en Tegucigalpa suena emocionante, ¿qué significó esa experiencia para usted?

“Fue una experiencia maravillosa, realmente esos conciertos a uno como que lo gradúan como artista, porque para empezar la calidad del del montaje tiene que ser bien cuidado, porque es un ‘show’ a nivel profesional, la presión que siente uno con un público multitudinario no es fácil manejarlo; mantenerlo atento y atraído hacia uno es difícil. Para un artista internacional es más fácil, porque quizás es conocido, famoso, la gente lo admira, porque viene de otro país, pero a uno como hondureño a veces nos cuesta recibir ese apoyo del mismo hondureño, pero uno tiene que ganárselo”.

¿Siempre mantiene ese género bohemio?

“Realmente mi naturaleza es bohemia, siempre me ha gustado más un ambiente íntimo y siempre me ha gustado más estar nada más con mi guitarra sin necesidad de tener una banda. Me toca animar fiestas, me toca cantar música caribeña, tropical, a veces me toca tener músicos detrás que me acompañen, pero mi esencia en realidad de bohemia”.

¿Tiene proyectos a corto plazo?

“Este año quiero incluir en mis conciertos a mi hijo Andrés que tiene 15 años, toca el piano y la guitarra, quiero empezar a incluirlo para que sea parte de nuestro proyecto con mi esposa. En realidad, lo que ando buscando es que todos mis hijos, que son tres: Andrés de 15, Santiago de 12 y Lucas de cuatro, podamos formar una banda como familia y otra es que quiero empezar a componer. Yo entregué mi vida a Cristo hace como siete años y quiero empezar a componer canciones positivas y Cristo céntricas también, para transmitir a la gente un mensaje positivo, especialmente en estos tiempos de desafíos”.

Finalmente, ¿cuáles son tus próximas presentaciones?

“Estaremos celebrando el Día de la Mujer, el jueves 25 de enero (mañana) a las 7:00 de la noche en el restaurante Madero, en Villas Mackay y luego vamos a las 9:30 de la noche al bar La Taberna. Tendremos esas dos presentaciones ese día para celebrarles a ellas. También el 14 de febrero estaremos festejando en el Restaurante El Marinero en el bulevar de la colonia Universidad, para esa fecha también tenemos preparado un repertorio musical para cantarle al amor”.

La trayectoria de Jorge Torres revela un camino inesperado y apasionante en la música, destacando su compromiso con transmitir mensajes positivos y su continua evolución en la escena musical hondureña.

Esa es una «probadita» de lo que hace su hijo Andrés de 15 años, con la guitarra.

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