CARDENAL: Honduras no debe seguir el rumbo de Nicaragua, «eso depende del pueblo”

CARDENAL: Honduras no debe seguir el rumbo de Nicaragua, «eso depende del pueblo”

TEGICIGALPA. El cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, expresó su deseo de que Honduras nunca atraviese situaciones similares a las de Nicaragua, donde la persecución a la Iglesia ha sido evidente; sin embargo, destacó que esto está en manos del pueblo.

«El que no realiza el bien, termina su vida, vacío», recalcó el líder católico, quien celebró su cumpleaños número 81 este 29 de diciembre.
En cuanto a la posibilidad de que en Honduras ocurra lo que sucede en Nicaragua, el cardenal reflexionó: «Dios quiera que no y eso depende del pueblo. Tristemente, en Nicaragua, el pueblo fue exiliado, eliminando toda oposición política, pero también es importante recordar que estos regímenes no perduran».

Apuntó que «la palabra de Dios nos indica que no debemos tener miedo; todos los perseguidores de la Iglesia han tenido un final lamentable. Ojalá que aquellos que actualmente persiguen entiendan esto y puedan cambiar».

Al abordar la cuestión de la pobreza en Honduras, el cardenal señaló que a veces se emplean estadísticas que no reflejan la realidad, enfatizando en la importancia de aliviar el sufrimiento de al menos una persona para cambiar el país.

A pesar de los conflictos actuales, expresó su esperanza de que el año próximo sea diferente, clamando por la disminución de los conflictos y el cese de los asesinatos en Honduras.

Haciendo un llamado a la población, instó a los hondureños a respetarse mutuamente, evitar confrontaciones que desemboquen en violencia y abogó por la creación de empleos para desalentar la migración.

En relación con los funcionarios públicos, recomendó la humildad, la aceptación de críticas y la necesidad de estar en paz consigo mismos, recordando que las deudas éticas tarde o temprano se deben saldar.

En otro ámbito, recordó que en Nicaragua, las relaciones entre el Gobierno de Daniel Ortega y la Iglesia católica atraviesan momentos de gran tensión, marcados por la expulsión y encarcelamiento de sacerdotes, la prohibición de actividades religiosas y la suspensión de relaciones diplomáticas.

En octubre pasado, el Gobierno de Nicaragua liberó a 12 sacerdotes, enviándolos al Vaticano, aunque el obispo Álvarez no estuvo entre los liberados. Nicaragua se encuentra en crisis desde abril de 2018, situación que se intensificó tras las elecciones de noviembre de 2021, con Ortega reelegido para su quinto mandato; el cuarto consecutivo y el segundo junto a su esposa, Rosario Murillo, como vicepresidenta, mientras sus principales opositores permanecen en prisión.

 

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